lunes, 20 de junio de 2011

Y todo por ese maldito celular…

“El 15 de enero de 2008, Rosana y Mónica Galliano decidieron ir a El Remanso. Rosana no estaba viviendo en aquel lugar. Alternaba con la casa de sus papas (...) Las hermanas escucharon música. Hubo sobremesa corta (...) Sonó el teléfono celular de Rosana. Ella atendió. No se oía bien. En El Remanso, la señal de los teléfonos celulares es mala. No oía. Decidió salir al porche de la casa. Quería escuchar. El que llamaba era José Arce para informarle que había llevado a Jerónimo al hospital de Pilar (…) Salir fue una decisión fatal, irreversible. El asesino lo sabía todo, lo había planeado al detalle (…) Mónica oyó un grito; después detonaciones de arma de fuego. Vio a Rosana tambaleante; vio como caía adentro de la casa; la vio llena de sangre (...)".1

Para los investigadores, el viudo José Arce fue el autor intelectual del homicidio de su ex esposa, mientras que su madre, Elsa Aguilar, está acusada de haber aportado el dinero para contratar a los "sicarios". Por su edad, fue excarcelada pero continuó con arresto domiciliario en su quinta de pilar.


Arce fue encarcelado el 21 abril de 2009, cuando fue imputado como autor intelectual del "homicidio calificado por el vínculo". Desde entonces cumplió con su prisión preventiva en la Unidad Penal 41 de Campana, donde compartió el pabellón con Carlos Carrascosa, condenado por el homicidio de su esposa María Marta García Belsunce.



Tras pagar una fianza de 500 mil pesos, cubierta con la presentación de dos propiedades, una de ellas la casa de El Remanso, fue beneficiado con la excarcelación extraordinaria, gracias a un pedido de la defensa la jueza de Grantías de Campana Graciela Cione, quien consideró que el imputado no iba a fugarse ni entorpecer la investigación. 2





Fuentes:


1 Extracto del libro “Mía o de la tumba fría” de Liliana Caruso, Mauro Szeta y Florencia Etchevés.


2 Nota publicada en la sección policiales de TN el martes 22 de Marzo de 2011.

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